La Educación Científica y Tecnológica una Innovación.


Trabajo realizado por:

Angélica María Navarro Roman.
Edith María Sandi Nieto.
Maikol Jesús Moya Fonseca.

SITUACIÓN DE LA EDUCACIÓN CIENTÍFICA EN COSTA RICA.

  La educación es el baluarte más importante para el desarrollo integral de cualquier individuo ante la sociedad, por lo tanto, se busca esa función de ser social y de esta manera ha evolucionado el ser humano, en el sentido individual y colectivo, con las instituciones y el estado mismo, por lo cual para que todo esto se lleve a cabo, es fundamental que el estado dote a la población de un sistema educativo de calidad, con criticidad y objetivad.
 “Es evidente que nuestro país ha tenido avances muy positivos en esta disciplina gracias la implementación de los Colegios Científicos en la década de los noventa y a actividades competitivas fuera del aula como son las ferias científicas y las olimpiadas en matemática, física, química y biología. Sin embargo; estos progresos no son suficientes para corregir las deficiencias que muestra el sistema educativo en todos los niveles” (Vargas, 2012).
Actualmente la educación costarricense se enfrenta a grandes retos, dentro de los cuales esta mejorar la calidad del sistema educativo, para lo cual es fundamental ofrecer a la población estudiantil desde edades tempranas una educación científica y tecnológica de calidad, que genere en los estudiantes aprendizajes significativos que responda a las necesidades de la sociedad y mejore la calidad de vida de las personas.
 “La acreditación debe ser obligatoria para todo programa inicial de educación de docente en universidades públicas y privadas como un paso para garantizar que los nuevos docentes estén bien preparados y calificados” (OECD, 2017).
Otro aspecto muy importante que va estrechamente ligada con la calidad de la educación es la formación de los profesionales en Enseñanza de las Ciencias de calidad, para que estos puedan enseñar de una forma más integral los objetivos de aprendizaje y no solamente brinden las lecciones de forma magistral y mecánica.

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Vídeo: Educación Científica en Costa Rica: https://www.youtube.com/watch?v=MYazBjg_1vY


ENFOQUES DE ENSEÑANZA QUE FACILITAN LA EDUCACIÓN CIENTÍFICA.


“Vivimos en una sociedad en que la ciencia y la tecnología ocupan un lugar fundamental en el sistema educativo y en la vida cotidiana en general. La población necesita de una cultura científica y tecnológica para aproximarse y comprender la complejidad y globalidad de la realidad actual, para adquirir habilidades que le permitan desenvolverse en la vida cotidiana y para relacionarse con su entorno, con el mundo del trabajo, de la producción y de estudio”. (Pozos, 2007)
Por lo tanto, el enfoque más significativo que se le debe inyectar a la educación científica es desde el punto de vista del constructivismo desde los cimientos de Jean Piaget aplicados a la educación, donde se debe inducir al alumno al conocimiento cognoscitivo, que le permita entender las ciencias naturales como una forma de vida y poder ser capaz de deducir y conjeturar fenómenos naturales.
“Costa Rica está implementando una ambiciosa reforma curricular que enfatiza el pensamiento crítico en vez de la memorización, además de dar mayor importancia a ámbitos como ciudadanía e idiomas extranjeros. Esta iniciativa es una gran promesa como medio para involucrar estudiantes como aprendices más activos y garantizar que logren las habilidades que son más relevantes para la sociedad y el mercado laboral” (OECD, 2017)
Es importante que se deban mejorar las mayas curriculares, es decir que vayan enfocadas al aprendizaje significativo, basados en la indagación científica, que los alumnos aprendan como utilizar las nuevas tecnologías para un común denominador que es crear individuos que puedan resolver los grandes dilemas del país.

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IMPORTANCIA DE LA DIVULGACIÓN DE LA CIENCIA.

En la actualidad estar empapado de los conceptos, cambios y avances a nivel científico son de suma importancia no solo para quienes están relacionados con el tema de manera directa, sino también para quienes de manera indirecta se ven afectados en su diario accionar con el mismo. Si bien es cierto la finalidad de la ciencia es hacerla accesible a todo público, ese conocimiento que se hace público permite que otras personas que pertenecen a instituciones dedicadas a la divulgación de estos temas, se den cuenta si realmente es importante o relevante la inversión en los mismos, para fortalecer y favorecer el desarrollo de la sociedad como un todo global. Es que hay que ser objetivo y realista en esto es muy favorable para cualquier persona tomar una decisión, médica, trabajo, social, alimenticia u otras si se conocen los pro o contras de ciertos tratamientos, alimentos, acciones o decisiones e inclusive la posibilidad de optar por un mejor tratamiento o solución a una situación específica de la vida. La importancia de la divulgación de la ciencia nos lleva a conocimientos diversos entre algunos conceptos básicos se destacan los propuestos por el periodista y divulgador Manuel Calvo Hernando (1997) establece 9 objetivos propios de la divulgación de la ciencia:
  1. Creación de una conciencia científica colectiva. El autor habla de una “cultura científica y técnica de masas” y considera que para lograr este objetivo los medios de comunicación tendrán un papel fundamental.
  2. Función de cohesión entre los grupos sociales, lo que lleva a que los científicos y el público logren comprenderse mejor.
  3. Factor de desarrollo cultural, que establece que la divulgación de la ciencia es necesaria para el desarrollo cultural de la sociedad.
  4. Incremento de la calidad de vida. La divulgación científica proporciona herramientas al público para conocer cómo aprovechar los recursos de la naturaleza y los avances tecnológicos. Este objetivo está estrechamente relacionado con el principio de utilidad (Blanco López) y con el de erradicar mitos (Alboukrek) porque si bien la divulgación científica no puede acabar con las pseudociencias, si puede enseñar a los ciudadanos a identificarlas y a distinguirlas de las verdaderas ciencias, lo que sin duda les ayudará a tomar mejores decisiones en su vida diaria.
  5. Política de comunicación científica. La divulgación debe abogar por la existencia de una política de comunicación científica, ya que la información que reciben los ciudadanos sobre ciencia y tecnología debe ser exhaustiva y veraz, y en ello deben intervenir tanto los medios como las propias autoridades.
  6. La comunicación-riesgo. Este objetivo se basa en la creencia de que debe haber una conexión entre científicos y medios para comunicar adecuadamente a los ciudadanos los riesgos a los que les expone su entorno (medio ambiente, consumo de ciertas sustancias, etc.)
  7. Función complementaria a la enseñanza. El autor confía en la divulgación científica para llenar los vacíos que en ocasiones deja la enseñanza. Esta idea coincide con la del profesor José Antonio Acevedo Díaz (2004), que considera que el sistema educativo no puede ser el único responsable de la alfabetización científica (scientific literacy) de los ciudadanos y establece que la divulgación científica puede contribuir a complementarla e incrementarla.
  8. Combatir la falta de interés. En este punto entran en juego los objetivos que Alboukrek denomina despertar la imaginación y crear una atmósfera de estímulo de curiosidad por la ciencia y su método. Se trata de que los ciudadanos entiendan que la ciencia es interesante porque forma parte de su vida diaria.
  9. Aprender a comunicar. Los científicos deben asimilar que deben llevar a cabo dos tipos de comunicación, la primera entre iguales, y la segunda entre científicos y la sociedad.
Existen diversas razones que justifican esta necesidad de divulgar la ciencia como tal entre ellas: Una de ella es de índole cultural ya que la ciencia es una de las mayores consecuciones de nuestra cultura y, por tanto, todos los jóvenes deberían ser capaces de comprender la y apreciarla. Deberíamos entender la ciencia como un producto cultural.
“Hoy creemos de manera casi unánime que la divulgación de la ciencia y la tecnología es necesaria para el desarrollo cultural de un pueblo y que es importante que ciertos hallazgos, experimentos, investigaciones y preocupaciones científicas se presenten al público y se constituyan en parte fundamental de su cultura en una sociedad profundamente impregnada por la ciencia y la tecnología como es la sociedad contemporánea”. (Calvo, 2000) Esta cita, de uno de los periodistas científico más importantes de España ilustra perfectamente esta visión de la ciencia como componente fundamental de nuestra cultura actual.
Revista Eureka sobre Enseñanza y Divulgación de las Ciencias (2004), Vol. 1, Nº 2, pp. 70-86 ISSN 1697-011X
Desde una perspectiva social es importante mantener relaciones entre la ciencia y la sociedad en sentido amplio. La especialización y la naturaleza técnica de la ciencia moderna son vistas como un problema que puede conducir a una fragmentación social (los científicos por un lado y los ciudadanos por otro) e incluso al alejamiento de muchos ciudadanos de la ciencia y la tecnología. Desde la óptica de los científicos, la mejora de la comprensión pública producirá una mayor simpatía y, por tanto, una corriente favorable al apoyo y a la subvención de la investigación. También se puede analizar esta cuestión desde una perspectiva de utilidad.  Una cierta comprensión de la ciencia y de la tecnología es necesaria para vivir en sociedades científica y tecnológicamente avanzadas. Así, los ciudadanos estarían mejor preparados para tomar decisiones.
El panorama de la divulgación científica adquiere una enorme complejidad si atendemos a los diversos canales y productos en los que se manifiesta. Entre éstos se pueden destacar los siguientes:
·         Libros y revistas especializadas
·         Prensa de carácter general
·         Productos audiovisuales (cine, vídeo y televisión
·         Medios y productos informáticos
·         Los centros de ciencia
·         Clubes científicos
La divulgación científica es de manera general voluntaria, poco estructurada, no legislada, ni evaluada, ni certificada, más abierta, y sobre todo centrada en las personas concretas.
Por ello la posibilidad que ofrecen los medios de divulgación como las revistas científicas, para ejercitar esta difícil pero noble tarea, constituye una valiosa oportunidad para el intercambio de información con los pares y con el conjunto de actores interesados en los temas investigados que contribuyen a enriquecer el conocimiento.

EDUCACIÓN CIENTÍFICA A NIVEL INTERNACIONAL

A  nivel internacional cabe destacar que los avances en el ámbito científico son muchos  y  su divulgación y acceso está al alcance de la mayoría de la población sin embargo esa información puede ser muy confusa cuando no se posee el conocimiento del lenguaje usado porque muchas veces es muy técnico o porque sencillamente no se entiende el contexto de lo comunicado, es por ello que la alfabetización científica se ha convertido en una necesidad para todos: todos necesitamos utilizar la información científica para realizar opciones que se plantean cada día; todos necesitamos ser capaces de implicarnos en discusiones públicas acerca de asuntos importantes que se relacionan  con la ciencia y la tecnología; y todos merecemos compartir la emoción y la realización personal que puede producir la comprensión del mundo natural”. No es extraño, por ello, que se haya llegado a establecer una analogía entre la alfabetización básica iniciada el siglo pasado y el actual movimiento de alfabetización científica y tecnológica (Fourez, 1997). 
Su importancia es destacada en la Conferencia Mundial sobre la Ciencia para el siglo XXI, auspiciada por la UNESCO y el Consejo Internacional para la Ciencia, se declaraba: “Para que un país esté en condiciones de atender a las necesidades fundamentales de su población, la enseñanza de las ciencias y la tecnología es un imperativo estratégico. Como parte de esa educación científica y tecnológica, los estudiantes deberían aprender a resolver problemas concretos y a atender a las necesidades de la sociedad, utilizando sus competencias y conocimientos científicos y tecnológicos”. Y se añade:” Hoy más que nunca es necesario fomentar y difundir la alfabetización científica en todas las culturas y en todos los sectores de la sociedad, ...a fin de mejorar la participación de los ciudadanos en la adopción de decisiones relativas a las aplicaciones de los nuevos conocimientos” (Declaración de Budapest, 1999).
La educación científica, en la educación obligatoria, debe asegurar a todos sus estudiantes aprendizajes de calidad. Sin embargo, el escenario de la región muestra claramente que, en estos niveles del sistema educativo, la educación no solo no brinda estos aprendizajes, sino que la manera como se presenta el conocimiento científico tiende a que los jóvenes pierdan el interés por aprender ciencias, y no se despierten vocaciones científicas.
Debe darse una profunda transformación de la educación científica, en cuanto a qué se debe enseñar, a quiénes y cómo se debería enseñar. Se deben pensar en nuevas propuestas curriculares, en una formación de educadores de ciencias transformadora, y reconocer que la educación científica debe ampliar sus fronteras y tender puentes entre lo que pasa en las aulas, con los escenarios no formales, los clubes de ciencias, museos y espacios de ciencias.
El problema excede los contextos escolares; se trata de una cuestión educativa, científica, social, cultural y ética que, debido a su impacto en las posibilidades de desarrollo de cada país, debería ser ubicada en la agenda política y estratégica para ser considerada con la prioridad que la misma requiere.
El análisis del desempeño de los países de América Latina a partir de los distintos estudios PISA, evidencia que los avances en los resultados en ciencias no han sido significativos; en muchos países hay un estancamiento y en otros un descenso. La región permanece alrededor de 89 puntos por debajo del umbral establecido por la OCDE, de manera general. La realidad de América Latina no es homogénea, pero en todos los países los desempeños se sitúan por debajo de los umbrales establecidos.
 Es importante destacar que las informaciones a las que tenemos acceso a nivel internacional deben de ser obtenidas de fuentes confiables y con sustento de su veracidad. Además, la educación actual nos exige estar al tanto de los cambios y avances a nivel tecnológico, ya que este avanza de manera acelerada.
Es lamentable que la gran mayoría de los humanos no seamos conscientes del significado  de la ciencia y la tecnología en nuestras vidas; de la responsabilidad social que tenemos con los conocimientos; del compromiso para que «educación y ciencia para todos» sea una realidad; de cómo la «ciencia debe estar al servicio de todos»; de cómo trasmitir mejor a los niños y jóvenes la ciencia en favor del bienestar humano; de cómo promover en los educandos el «amor» por la ciencia y la profesión científica; de cómo evitar la globalización de las ignorancias; de cómo enfrentar a las falsas ciencias y el resurgimiento de los fundamentalismos y totalitarismos religiosos para evitar el riesgo de un nuevo oscurantismo. Algunas personas, ignorantes sobre lo que es la ciencia, pero que sin embargo la utilizan en su vida diaria, de manera absurda expresan que la ciencia es un peligro para la humanidad. Necias palabras de mentes enajenadas que pretenden negar la inteligencia, el espíritu investigativo y creativo de los seres humanos.
Personas bien informadas y conscientes sobre lo que es la ciencia y la tecnología, son la mejor base para una sociedad democrática, por lo tanto, los ciudadanos tienen que tomar conciencia de los logros de la ciencia y la tecnología, de su sentido humanista, de su poder y alcances, de su responsabilidad social ante ella.
Es necesario conocer qué son y cómo funcionan la ciencia y la tecnología, lo que significan, los problemas éticos que obligadamente debe asumir la humanidad frente a ellas, pues de toda suerte, continuarán avanzando y desarrollándose, ciñéndose a sus principios y objetivos en procura del conocimiento, del discernir lo verdadero de lo falso, no obstante, las absurdas concepciones seudo-científicas y fundamentalistas que de manera irracional pretenden frenar su progreso.
Los adelantos científicos y tecnológicos en sí mismos no tienen potencialidades intrínsecas de cambios, que conduzcan necesariamente a mejorar las condiciones de vida mientras no se reviertan de modo racional, adecuada y oportunamente en la vida cotidiana. No se vive mejor por acceder a más imágenes e informaciones. Es necesario clarificar y precisar sus efectos en el contexto social.
Un peligro para la humanidad del avance de la ciencia y la tecnología, se encuentra en los gobiernos de países desarrollados y en las grandes empresas transnacionales, que monopolizan la mayoría de los descubrimientos e inventos, para utilizarlos en la ampliación de su poder y dominio, determinando la educación, la ciencia y la tecnología de los países atrasados, eliminando y absorbiendo su poca ciencia, sus economías medias y pequeñas. Por ejemplo, en el año 2000, el 94% del total de científicos del mundo pertenecían a los países desarrollados, y sólo el 6 % al mundo en desarrollo. Hoy en el año 2005, los 13 millones de empresas pequeñas y medianas de América Latina, no cuentan con la capacidad económica, científica y tecnológica requerida para competir en las exigencias de la economía globalizada.

IMPORTANCIA DE LA EDUCACIÓN CIENTÍFICA EN LA COMPETITIVIDAD DE UN PAÍS

La educación científica y tecnológica pone las pautas para el desarrollo de cualquier nación, en la actualidad los y las jóvenes y las personas en general se ven cada vez más inmersos en un mundo lleno de avances tecnológicos que le permite desarrollarse de una forma más ágil eficaz. Nos ayuda en la comunicación, en los procesos educativos, en el área de la salud y también a formar una sociedad más rica y funcional.
Hoy día la ciencia y la tecnología son factores cruciales de desarrollo social, tanto para las sociedades industrializadas, cuyo progreso y avance se basan, precisamente, en la utilización de las aplicaciones científicas y tecnológicas, como para las sociedades en vías de desarrollo, cuyas necesidades pueden ser satisfechas por la ciencia y tecnología. Por ello, la educación científica, la imagen, la comprensión y la percepción públicas de ciencias y tecnologías son asuntos de importancia capital. La ciencias y tecnología no solamente inciden directa y profundamente en la vida diaria de las personas, sino que también necesitan del apoyo social para cumplir sus objetivos de investigación y desarrollo. (Vázquez A, Ángel y Manassero Mas, María A, 2009).
La educación actual se basa en la ciencia y tecnología, que busca la innovación la cual constituyen un reto pendiente para el desarrollo de cualquier país. La reflexión y el análisis de estos temas coyunturales resultan prioritarios ante un entorno cada vez más globalizado y competitivo. (Barragán A, 2013)
Según (Beatriz Macedo 2016) un estudiante que va a actuar en el siglo XXI requiere manejar ciertas competencias, para las cuales la educación científica está especialmente bien ubicada:
1. Ser capaz de adaptarse a las situaciones que podrá encontrar en su vida futura, tener las herramientas para enfrentar y vivir en contextos cambiantes.
2. Poseer las habilidades para el trabajo en equipo, trabajar con otros, y saber aprender con otros y de los otros.
3. Reconocer problemas, poder delimitarlos, basar las posibles soluciones en la búsqueda, la indagación.
4. Poner en juego su imaginación para plantearse problemas, caminos de búsqueda hacia posibles soluciones.
5. Ser capaz de argumentar, de fundamentar, de escuchar a los otros, de poder defender sus ideas en base a fundamentaciones, de saber que para un mismo problema puede haber más de una mirada, todas podrían ser igualmente válidas.
6. Saber moverse en la complejidad y enfrentar lo nuevo.

7. Poseer estrategias que le permitan aprender y seguir aprendiendo, ser consciente de lo que aprende, desarrollando habilidades meta cognitivas y de autor regulación de sus aprendizajes.





Se le recomienda observar el siguiente enlace sobre:

https://www.youtube.com/watch?v=Czz3jNKQzIY  



Referencias Bibliográficas
DECLARACIÓN DE BUDAPEST (1999). Marco general de acción de la declaración de Budapest, http://www.oei.org.co/cts/budapest.dec.htm.
López, J.A. 1997. Ciencia, Tecnología y Sociedad. Crítica académica y enseñanza crítica. Madrid, Signos.
OECD (2017).  Education in Costa Rica, Reviews of Natural Policies for Educacion, OECD Publishing, Paris. http://dx.doi.org/10.1787/9789264277335-en
Pozo, J. (2007). Enfoque para la enseñanza de las ciencias, Teorías cognoscitivas del aprendizaje. Recuperado de: http://www.geocities.ws/javi_her/lec_9b.pdf
Revista Eureka sobre Enseñanza y Divulgación de las Ciencias (2004), Vol. 1, Nº 2, pp. 70-86  ISSN 1697-011X
Vargas Barrantes, É. (2012). La educación científica y tecnológica en Costa Rica: retos y demandas desde la secundaria. InterSedes: Revista de las Sedes Regionales, XIII (26), 121-143.
Vázquez A, Ángel y Manassero Mas, María A, 2009. “LA RELEVANCIA DE LA EDUCACIÓN CIENTÍFICA: ACTITUDES Y VALORES DE LOS ESTUDIANTES RELACIONADOS CON LA CIENCIA Y LA TECNOLOGÍA” Recuperado de file:///d:/Users/Usuario/Downloads/La_relevancia_de_la_educacio_cientifica.pdf
http://www.redalyc.org/pdf/4655/465545892001.pdf.  Visión gerencial ISSN 1317-8822 • Año 11 • N° 1 • Enero / junio 2012. Pg: 3-4





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